Franciso Javier García Orts:

Cuando la sociedad en la que nos encontramos viene degenerando hasta el punto de caer en un estado de espíritu de impotencia, desaliento y abulía; son inútiles razonamientos y soflamas. La enfermedad de la masa social derivará en que no quiere dejarse influir  ya más, no está dispuesta a la humilde actitud de escuchar. Cuanto más la adoctrines más se cerrará , y con mayor violencia pisoteará a los predicadores. Para sanarla será preciso que sufra en su propia carne las consecuencias de su desviación moral. Así ha ocurrido siempre desde el principio de los dias. Las épocas de decadencia, y creo que esta es una de ellas, son las épocas en que las jerarquías que dirigen el pueblo han perdido sus cualidades. Contra esta aristocracia ineficaz y corrompida se rebela la masa justamente. Pero , confundiendo las cosas. Se llega a creer que es posible la existencia social sin una minoría que dirija a esta masa; más aún: se establecen terorías políticas que presentan como ideal una sociedad exenta de esa jerarquía o aristocracía . Como esto es positivamente imposible, la nación prosigue aceleradamente su trayectoria de decadencia. Cada día están las cosas peor . Las masas de los distintos grupos sociales ensayan vanas panaceas de buen gobierno que en sus simplicidad mental imaginaban poseer. Al fin , el fracaso de sí mismas , alumbra en sus cabezas, como un descubrimiento, la sospecha de que las cosas son más complicadas de lo que ellas suponían, y , consecuentemente que no son ellas las llamadas a regirlas.Todo ello conduce a la desorganización , la seguridad publica peligra, la economía privada se va debilitando a pasos agigantados, y todo se vuelve angustioso y desesperante; no hay donde tornar la mirada en busca de socorro. Cuando la sensibilidad social llega a este estado, suele iniciarse una nueva época histórica. Se volverá a reconocer la necesidad de una intervención específica , de una nueva clase dirigente que pueda dar luz a esta oscuridad. En Oriente dirian que siempre estamos al albur de dos épocas de alternancia : una donde se generan esas clases dirigentes; y otras donde esas castas degenera, y los “inferiores” se emcumbran , llegando al caos. Queramos o no esto es así. Negarlo sería tan absurdo como sería querer deformar el sistema de las órbitas siderales, o negarse a reconocer que el hombre tiene cabeza y pies; la Tierra , Norte y Sur; la pirámide , cúspide y base, es ignorar la existencia de una estructura esencial a toda sociedad , consistente en un sistema jerárquico de funciones sociales. ¿Os suena todo esto a algo lejano?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s